El Gobierno de Chile elevó a 19 la cifra de fallecidos por los voraces incendios forestales que afectan al centro-sur del país. El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó que 18 de las víctimas son de la región del Biobío y una de la región de Ñuble.
La catástrofe ha dejado además aproximadamente 1.500 damnificados, cuyas viviendas fueron destruidas por las llamas. Las autoridades mantienen esfuerzos de contención y evacuación en las zonas más críticas, donde el fuego continúa activo.
Según el último reporte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), 23 incendios forestales están activos en distintas zonas del país. Las regiones más afectadas son O’Higgins, Ñuble, Biobío y La Araucanía, donde las llamas han consumido vastas extensiones de terreno.
Mientras la mayor afectación se concentra en Ñuble y Biobío, la comuna de Marchigüe en O’Higgins fue declarada en Alerta Roja. En La Araucanía, las comunas de Collipulli, Lumaco, Purén y Angol también mantienen esta alerta máxima por incendios que han consumido alrededor de mil hectáreas.
Las autoridades chilenas han implementado medidas de emergencia, incluyendo toques de queda en sectores de Lirquén, Penco, Nacimiento y Laja en la región del Biobío. El gobierno continúa monitoreando la situación mientras combate los múltiples frentes de fuego activos en el territorio nacional.
T/RNV














