Habitantes de las comunidades wayuu y añú de la Guajira venezolana se movilizaron masivamente este fin de semana a través de los 650 metros del puente sobre el río Limón para exigir al gobierno de los Estados Unidos la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, tras los sucesos ocurridos el pasado 3 de enero.
La movilización, que unió simbólicamente a los municipios Mara y Guajira, estuvo marcada por un fuerte componente de identidad cultural y rechazo a la intervención extranjera. Los asistentes calificaron la situación actual como una agresión colonialista contra la soberanía de Venezuela, reafirmando su postura en defensa de los intereses nacionales y el respeto a sus autoridades constitucionales.
El gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, lideró la jornada acompañado por autoridades locales, líderes indígenas y la primera dama de la entidad, Roselyn López de Caldera. Durante el recorrido, una flota de pescadores de la zona escoltó la marcha desde sus embarcaciones en el río Limón, portando banderas nacionales en respaldo a la acción calificada por los organizadores como “patriota y nacionalista”.
En su discurso ante la multitud, el gobernador Caldera enfatizó que la frontera venezolana se mantiene movilizada para enviar un mensaje de firmeza a la comunidad internacional. Asimismo, ratificó la lealtad absoluta del pueblo indígena zuliano hacia la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, e hizo un llamado al cese de los discursos de odio y las sanciones contra el país.
Para finalizar, los voceros de la marcha enviaron un mensaje de aliento al presidente Maduro y a la primera dama Cilia Flores, destacando que la “fuerza ancestral” de los pueblos originarios acompaña su causa. Con consignas sobre la resistencia fronteriza, los manifestantes concluyeron la jornada asegurando que las comunidades de la Guajira permanecerán en defensa activa de la integridad territorial y política de la nación.
T/RNV Zulia/KF














