Colectivos históricos, instituciones académicas y movimientos sociales se congregaron en la casa natal de Simón Bolívar en Caracas para condenar el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores por parte del gobierno de Estados Unidos. La manifestación reunió a investigadores, estudiantes y gremios académicos en un acto de defensa de la soberanía nacional.
El presidente del Centro de Estudios Simón Bolívar, Alejandro López, explicó que el encuentro servía para renovar el compromiso patrio y reflexionar sobre la coyuntura actual. Destacó que no había «ningún otro lugar más especial» para esta manifestación que la casa del Libertador, símbolo de la lucha independentista venezolana.
Durante el acto, el coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, Antonio Bracho, afirmó que el pueblo venezolano «va a seguir luchando hasta lograr el regreso» del mandatario y la primera dama. «Estamos seguros de que todo el pueblo está en batalla», expresó Bracho, reafirmando la convicción en la Revolución Bolivariana y la defensa de la soberanía.
La rectora de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Sandra Oblitas, leyó un pronunciamiento institucional donde calificó el secuestro como una «acción ilegal» y un «intento imperial de interrumpir la independencia». Subrayó que según el derecho internacional, la inmunidad de los jefes de Estado representa «la personificación de la soberanía de una nación».
Oblitas exigió respeto a la legalidad internacional y a la voluntad popular expresada mediante el sufragio. «La historia insurgente nos llama a no ser neutrales y a rechazar este ultraje», afirmó la rectora, representando la posición del sector académico venezolano frente a lo que consideran una violación flagrante de la soberanía nacional.
Esta actividad forma parte de una agenda de 60 días iniciada por aproximadamente 60 movimientos sociales que incluye visitas a lugares históricos en Aragua. La movilización busca unir al país en la exigencia de respeto a la soberanía venezolana y en la demanda por la liberación del presidente y la primera dama.
T/RNV