Desde el Palacio de Miraflores, la Presidenta (E) de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó este viernes el papel fundamental de las diversas instancias que integran el sistema de justicia penal en el país Durante un balance sobre los avances en la materia, subrayó que más de 38.000 jueces de paz se han sumado a los esfuerzos por la convivencia democrática, la conciliación y la reconciliación comunitaria, al tiempo que anunció que el próximo 1 de junio iniciará la gran consulta nacional para la reforma de la justicia penal.
Sobre los retos institucionales identificados, la Presidenta (E) Delcy Rodríguez señaló: «Hemos encontrado en este primer diagnóstico, lo habíamos hablado ya en el Tribunal Supremo de Justicia, tres grandes desafíos: el retardo procesal, la corrupción judicial y la criminalización de la pobreza». Asimismo, precisó que, para enfrentar el retardo procesal, ha promulgado la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia con el fin de incrementar el número de magistrados e incorporar plataformas tecnológicas, incluyendo inteligencia artificial, para optimizar la gestión.
En cuanto a la corrupción y la criminalización de la pobreza, la Presidenta (E) enfatizó la necesidad de establecer mecanismos de control estrictos para erradicar prácticas extorsivas y la discriminación que afecta a los estratos sociales menos favorecidos: «Definitivamente hay que acabar con la discriminación de la pobreza, porque allí hay discriminación». Concluyó ratificando que el compromiso del Estado es resolver estas fallas de manera definitiva, garantizando que el sistema judicial sea una herramienta efectiva para la protección de los derechos de todos los venezolanos y venezolanas.
T/Prensa MIPPCI