El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una reunión con ministros, el Banco Central y representantes del Senado para definir la réplica del país al incremento de aranceles impuesto por Estados Unidos. Según informó el portal UOL, el encuentro duró cuatro horas y se centró en la llamada Ley de Reciprocidad Económica, un mecanismo que permitiría a Brasil aplicar impuestos equivalentes a los que EE.UU. estableció sobre productos brasileños.
Fuentes oficiales confirmaron que el gobierno tiene hasta mañana para emitir un decreto que detalle los criterios de reciprocidad. Esta medida, aprobada por el Congreso en abril, surgió como respuesta a la política arancelaria del expresidente Donald Trump, quien impuso sobretasas a múltiples países. Aunque Brasil se prepara para una posible represalia, el gobierno de Lula sigue priorizando una solución diplomática.
El vicepresidente Geraldo Alckmin, quien también es ministro de Desarrollo, coordinará un grupo de trabajo encargado de analizar las medidas. Lula aseguró que se consultará a los líderes empresariales antes de tomar una decisión definitiva, aunque el comité que discutirá el tema con el sector productivo aún no tiene fecha definida para su primera reunión.
Mientras define su respuesta, Brasil ya explora alternativas para diversificar sus exportaciones. El ministro de la Casa Civil, Rui Costa, mencionó productos clave como café, carne y petróleo, priorizando la búsqueda de nuevos compradores. Asia se perfila como uno de los principales destinos para sustituir parcialmente el mercado estadounidense.
Aunque la tensión comercial sigue en aumento, el gobierno brasileño mantiene la puerta abierta al diálogo, buscando evitar una escalada que afecte su economía. La decisión final podría conocerse en las próximas horas, marcando el rumbo de las relaciones comerciales entre ambos países.