La representante de la comunidad Inga en Caracas Eddy Castro Tisoy, destacó la profunda conexión entre su cultura y la naturaleza, subrayando que la Madre Tierra es un ser vivo que siente y merece respeto integral.
Dentro de la organización social Inga, la figura de las Wasicamas desempeña un papel fundamental. Estos «cuidadores de la Madre Tierra», son formados milenariamente de generación en generación, para proteger el entorno natural.
La cultura Inga se orienta por principios filosóficos propios, entre los que destacan: Manasisiay, Manakillay, Kawsankamaya y el Sumarimai.
Castro Tisoy señaló que el respeto hacia la tierra es la base de la práctica médico-tradicional. La comunidad reconoce a la Madre Tierra como la fuente de donde provienen todas las sabidurías y especialidades de la medicina ancestral.
La visión integral de la comunidad invita a la concientización sobre el cuidado del medio ambiente, recordando que de la tierra «proviene todo lo que nos ofrece» para la vida.
T/RNV