El Gobierno Nacional anunció este jueves que culminaron las labores para extraer el material nuclear restante en el reactor experimental RV-1 del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), el cual finalizó su ciclo operativo en 1991, y que posteriormente, en 1997 iniciaron las operaciones para la retirada del combustible, conforme a los protocolos internacionales de seguridad aplicables.
El anuncio lo realizó a través de un comunicado oficial, publicado por el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil en su canal de Telegram que destaca que ante “el ataque militar perpetrado el 3 de enero de 2026 en las inmediaciones de las instalaciones del IVIC, a escasos 50 metros del antiguo reactor, incrementó objetivamente el nivel de riesgo y confirmó la urgencia de ejecutar una operación que Venezuela venía solicitando desde hacía largo tiempo”.
Las labores en el Ivic contaron con el apoyo de Estados Unidos, Reino Unido y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
A continuación, el texto íntegro del comunicado.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa que el Reactor Experimental RV-1 del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), concebido por el Dr. Humberto Fernández-Morán, finalizó su ciclo operativo en 1991. Posteriormente, en 1997, junto con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se decidió su clausura definitiva, iniciándose operaciones de retirada parcial del combustible nuclear gastado y de custodia técnica del material restante, conforme a los protocolos internacionales de seguridad aplicables.
Esta transición permitió avanzar hacia una nueva etapa de reconversión científica, tecnológica y sanitaria, materializada posteriormente en la Planta de Esterilización por Rayos Gamma (Pegamma), orientada a aplicaciones pacíficas de alto impacto social.
El material que no fue extraído durante las operaciones realizadas a finales de la década de 1990 permaneció desde entonces bajo condiciones seguras de enfriamiento, control y almacenamiento, a la espera de que los actores internacionales responsables de su origen, recepción y salvaguardias adoptaran las medidas correspondientes. Durante años, Venezuela comunicó reiteradamente al OIEA la necesidad de retirar las fuentes y materiales en desuso que aún permanecían en el país.
El ataque militar perpetrado el 3 de enero de 2026 en las inmediaciones de las instalaciones del IVIC, a escasos 50 metros del antiguo reactor, incrementó objetivamente el nivel de riesgo y confirmó la urgencia de ejecutar una operación que Venezuela venía solicitando desde hacía largo tiempo.
En consecuencia, entre el 18 y el 29 de abril de 2026 se llevó a cabo una operación segura de contención, extracción, transporte terrestre y embarque del material nuclear restante desde el IVIC hasta los muelles de Puerto Cabello. En dicha operación participaron el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y las instancias nacionales competentes, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), adscrita al Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE), así como el Reino Unido, encargado de la gestión del transporte marítimo especializado. El OIEA supervisó las salvaguardias, realizó la verificación técnica correspondiente, acompañó institucionalmente el proceso y brindó capacitación al personal nacional.
Todas las actividades se desarrollaron conforme a los más altos estándares internacionales de seguridad física, protección radiológica, transporte y control de material nuclear, desempeño reconocido expresamente por los equipos técnicos participantes.
Con esta operación, la República Bolivariana de Venezuela reafirma su compromiso histórico con la ciencia para la paz, la protección de la población, la cooperación internacional responsable y el cumplimiento de sus obligaciones derivadas del Tratado de Tlatelolco, del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y del Acuerdo de Salvaguardias suscrito con el OIEA.
Caracas, 7 de mayo de 2026.
T/AVN














