Desde las zonas agrícolas del estado Mérida, el vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello Rondón, sostuvo un encuentro directo con los trabajadores de la tierra para escuchar sus necesidades y fortalecer la producción nacional.
Durante su intervención, destacó la resistencia de los campesinos merideños, a quienes calificó como los «campeones mundiales de la producción» por mantener su labor incluso en las condiciones más adversas. El alto funcionario enfatizó que su visita tiene como objetivo sistematizar soluciones concretas, asegurando que se lleva cada planteamiento como una tarea personal para garantizar el bienestar de quienes alimentan al país.
Uno de los puntos centrales de la jornada fue la seguridad y la logística en el traslado de las cosechas. El alto funcionario fue enfático al rechazar cualquier irregularidad en las alcabalas, señalando que el funcionario debe ser un aliado del sector primario. «El policía tiene que ser amigo del campesino; el guardia nacional tiene que ser amigo del campesino», sentenció, al tiempo que anunció medidas severas contra el contrabando de rubros e insumos de mala calidad que afectan la competitividad y los suelos venezolanos, comprometiéndose a relanzar instituciones como el INIA para garantizar semillas soberanas.
En el ámbito económico, el reflexionó sobre el impacto de las medidas coercitivas unilaterales y el esfuerzo del Estado por recuperar la operatividad financiera. Informó sobre los avances en la apertura de cuentas del Banco Central y la banca pública en el exterior, lo que permitirá retomar la compra de maquinaria agrícola y fomentar inversiones petroleras que beneficien a toda la nación. Sobre esto, instó a los presentes a imaginar el potencial de crecimiento del país si pudiese comercializar sus recursos sin persecución financiera, afirmando que «este país no se va a parar» ante llamados a la desestabilización.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad nacional en torno a la «peregrinación» liderada por el Ejecutivo para exigir el cese definitivo de las sanciones. El vicepresidente sectorial reafirmó que la meta es consolidar la paz y la soberanía para que Venezuela pueda «volar libre, sin ataduras de ninguna naturaleza», permitiendo que productos emblemáticos como la papa de Mérida lleguen no solo al Caribe, sino a cualquier lugar del mundo. Concluyó ratificando su compromiso de transformar las demandas del páramo en acciones gubernamentales inmediatas para potenciar el desarrollo productivo del estado.
T/AVN