Venezuela promueve la paz con soberanía y justicia social

El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores y el Instituto Simón Bolívar para la paz y la solidaridad, encabezó un encuentro internacional con movimientos sociales de más de 60 países para ratificar el compromiso irrestricto con la paz con justicia social y la defensa de la soberanía nacional.

La actividad, realizada de forma presencial y virtual en la sede de la Cancillería, sirvió de escenario para que el canciller Yván Gil enfatizara la respuesta de Venezuela ante los graves sucesos del pasado 3 de enero, los cuales calificó como “la peor mancha en la historia reciente de la región”. Firme en la defensa de la autodeterminación, el diplomático subrayó que la réplica del país no será la fuerza bruta, sino la paz bolivariana fundamentada en la “paz con justicia social, con soberanía y con integración de los pueblos”.

Durante su intervención en el marco del XII aniversario de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, impulsada por la Celac, Gil reconoció las asimetrías tecnológicas frente a las potencias militares, pero aseveró que Venezuela posee armas superiores: argumentos sólidos, memoria histórica y el derecho internacional. “No tenemos misiles ni portaaviones, pero tenemos la razón”, sentenció, al tiempo que agradeció la solidaridad de los pueblos hermanos.

Durante el encuentro, la diputada Tania Díaz, vicepresidenta para el área internacional del PSUV, anunció la realización de un Gran Encuentro Mundial para el próximo mes de marzo, con el propósito de unificar una agenda de acción global que denuncie la violación de la soberanía venezolana y el derecho internacional. Díaz instó a conformar comités de solidaridad por la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, a quienes calificó como garantías vivas de la estabilidad nacional.

Por su parte, la diputada Blanca Eekhout, presidenta del Instituto Simón Bolívar para la paz y la solidaridad, informó que el encuentro congregó a más de 500 conexiones internacionales, con representación de movimientos sociales, de mujeres, juventudes, afrodescendientes, trabajadores y juristas de América Latina, Europa, África y Estados Unidos.

“No solo hemos tenido participación de toda Nuestra América, sino también la movilización que desde el 3 de enero se ha desarrollado en Estados Unidos exigiendo la liberación de nuestro presidente y de Cilia Flores”, destacó Eekhout, al tiempo que denunció la presencia de fuerzas letales y armas nucleares en el Caribe como una amenaza a la Zona de Paz declarada por la Celac en 2014 y al espíritu del Acuerdo de Tlatelolco.

Eekhout insistió en que la paz verdadera solo es posible desde la igualdad, la justicia y la soberanía de los pueblos, y anunció que como resultado del encuentro se estableció un plan de acción y movilización continental para poner fin al acoso, el bloqueo y el asedio contra Venezuela, Cuba y los pueblos de la región.

“Asumimos como tarea fundamental la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe como garantía de paz. Esta es la vocación asumida desde la Celac, creación de nuestro presidente eterno, Hugo Chávez: la paz que solo es posible con justicia, soberanía y respeto al derecho internacional”, concluyó.

El encuentro contó además con la participación del vicepresidente sectorial Héctor Rodríguez y representantes del cuerpo diplomático venezolano, consolidando una jornada histórica de articulación global por la dignidad y la autodeterminación de los pueblos.

T/RNV