El superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), Roman Maniglia, confirmó, este jueves, que los comerciantes tienen la potestad de decidir sobre el uso de la máquina o la instalación de las impresoras fiscales en su establecimiento, y aclaró que éste ya no constituye un requisito obligatorio.
La información la dio a conocer la autoridad a través de su cuenta en Instagram, donde indicó que “se instruye la no obligatoriedad del uso de máquinas fiscales a los efectos de la facturación (…) La decisión de contar o no con una máquina fiscal es ahora voluntad del comerciante y no un requisito obligatorio ante esta Administración”, señaló.
Al respecto, explicó que la medida apunta a facilitar el preoceso de formalización de todos los sectores, especialmente a los más pequeños, como emprendedores y a las pequeñas y medianas empresas (pymes), y así simplificar el acceso a los nuevos modelos tecnológicos que garanticen mayor eficiencia en la gestión y menores costos.
Asimismo, Maniglia especificó que “si (la) empresa ya opera con máquinas fiscales y desea continuar su uso, no hay problema. Si desea incorporar más máquinas fiscales tampoco hay problema si es su decisión, pero no será un requisito para ejercer su actividad comercial ni condición excluyente para realizar su facturación”.
El superintendente aclaró que se mantienen los métodos de facturación adicionales a las máquinas fiscales, como impresoras, imprentas digitales y formatos físicos, y adelantó que próximamente iniciará una nueva fase de facturación digital, “que estará disponible para todos los sectores sin costo alguno”.
Finalmente, Maniglia afirmó que la modernización, digitalización y automatización del servicio tributario se enfocan en una gestión fiscal “ágil, eficiente y trasparente”.
La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, anunció, este miércoles, que el Seniat trabajará de manera interconectada con las instituciones del sistema bancario, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) y el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), que aportarán la información oportuna para incorporar a todos los sectores en las obligaciones tributarias, a través de un modelo automatizado eficiente y simplificado que elimine la evasión fiscal.
T/AVN