El representante de Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Samuel Moncada, denunció que la demarcación de 1835 fue una herramienta británica para apropiarse de los recursos nacionales.
Durante su intervención en las audiencias públicas en La Haya, Moncada afirmó que el trazado fue una línea arbitraria que el país nunca reconoció, ya que el alemán Robert Schomburgk no fue «un explorador naturalista» sino un «empleado pagado por el imperio británico para justificar su voracidad territorial».
En este sentido, explicó que la ambición por el oro motivó la invasión sistemática de los británicos en territorio venezolano durante el siglo XIX, “siguiendo la arbitraria línea de Schomburgk y luego en 1897 y 1899 quisieron legitimar el robo”.
Por esto, Samuel Moncada sostuvo que la postura de rechazo ante este acto es permanente y recordó que «la lucha de Venezuela por su integridad territorial e independencia ha sido contínua».
T/La Iguana














