Sala Blanca operada por Unidad de Terapia Celular del Ivic consolida la medicina regenerativa en el país

Sala Blanca del Ivic impulsa la medicina regenerativa

El desarrollo de terapias celulares de gran impacto social coloca a Venezuela a la vanguardia de la medicina regenerativa, esto es posible debido a la única Sala Blanca activa en el territorio nacional, instalación operada por la Unidad de Terapia Celular (UTC) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) que permite aplicar tratamientos bajo estándares internacionales.

El Ministro del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (Mincyt) informó que la infraestructura opera de acuerdo con la norma ISO 5, que garantiza un ambiente estéril gracias al aire ultrapuro y a las cabinas de flujo laminar. La construcción de la unidad comenzó en 2006 y, tras su finalización en 2008, en 2009 se aplicó el primer protocolo experimental para la regeneración del tejido óseo, señaló la profesora Kharelys Duque.

Por su parte, la Dra. Dylana Díaz Solano explicó que las células madre procesadas se consideran medicamentos, lo que exige controles de calidad propios de la industria farmacéutica.

«Todo el riguroso proceso dentro de la sala blanca es lo que garantiza la seguridad absoluta de las células desde que ingresan a la sala hasta que se llevan al paciente», precisó.

Actualmente, el centro implementa protocolos clínicos gratuitos para la regeneración de hueso, piel, córnea, tejido periodontal y pulpa dental, respaldados por comités de bioética. La subjefa de la UTC, Olga Wittig, señaló que estos tratamientos son posibles gracias al trabajo coordinado de investigadores, personal encargado del control de calidad y médicos provenientes de diversos centros hospitalarios.

Con más de 15 años de experiencia, el IVIC ha iniciado un nuevo ciclo del curso de posgrado en Células Madre y Medicina Regenerativa. Wittig instó a los jóvenes científicos a formarse en el extranjero y a regresar al país para emprender futuras investigaciones sobre la regeneración del cartílago y del tejido cardíaco, garantizando así la continuidad del talento científico y la soberanía en materia de salud.

T/AVN