Presidente de la AN destaca el arduo trabajo institucional en la aplicación de la Ley de Amnistía

El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, ofreció un balance sobre el procedimiento e hitos que ha marcado la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática para lo que va de 2026.

“Ha sido un proceso muy arduo de trabajo con los distintos estamentos del poder público nacional y también regional, para evaluar el tema de las personas que estaban sujetas de beneficios por la Ley de Amnistía”, explicó durante el Balance del Proceso de Amnistía y Excarcelaciones que se realizó con la presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez, en la tarde de este viernes 22 de mayo.

Acotó que la consulta también se ha extendido hacia los familiares de aquellos ciudadanos que actualmente están privados de libertad. Asimismo, las autoridades del Estado han asistido a los recintos penitenciarios para conversar con los venezolanos que ahí residen.

“Más de 12.000 personas solicitaron el amparo de la Ley de Amnistía y casi 9.000 personas fueron sujetas de la protección derivada de esa ley. En ese sentido, la Asamblea Nacional está a la orden para que, en este proceso de la reforma de la justicia penal, podamos colaborar en lo que es nuestro juicio principal, que es la elaboración de las leyes que puedan acompañar y colaborar con el Estado de la protección de las ciudadanas y de los ciudadanos”, señaló Rodríguez.

Paralelo a ello, la reforma que se hizo a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha contribuido para la consolidación de este objetivo.

«La ley tiene ese norte, persigue ese objetico, es decir, de elevar el número de magistrados, de 20 a 32 magistrados, para elevar la fuerza de la sala constitucional, que en el caso de nuestro país y de nuestra Constitución es una especia de tribunal.

Una súper sala lo llaman algunos abofados, porque es una especia de tribunal constitucional subsumido en el cuerpo del TSJ”, detalló Rodríguez. Se estima la elevación en las restantes salas de tres a cinco magistrados, quienes colaborarán en acelerar los procesos de retardo procesal.

“En que tenga mucha más fuerza de cuerpo el TSJ, que tenga más relevancia el trabajo de la inspectoría general de tribunales y de la dirección de la escuela de magistratura.

Así que cualquier necesidad que, en ese sentido el país requiera a los efectos legales, ya hemos avanzado con la ley que permitió una figura maravillosa en el desarrollo de una forma de justicia distinta, una justicia de proximidad, de justicia de la comunidad, que es la Ley de los Jueces de Paz que fue aprobada por la Asamblea Nacional hace año y medio, también con las distintas reformas que se han venido dando a leyes”, apuntó Rodríguez.

Finalmente, aseveró que se aspira “trabajar en códigos que agrupen estas leyes” una vez se desarrolle el trabajo de la reforma del sistema penal“En ese sentido, creo que la reforma o la elaboración de un Gran Código de Justicia Penal sería petitorio en ese caso”, concluyó.

T/La Iguana