
El revolucionario José Leonardo Chirino fue el líder de una insurrección que inició el 10 de mayo de 1795, que pretendía establecimiento de la República en Venezuela y la eliminación de la esclavitud.
Esta insurrección significó una ardua lucha que, a pesar de ser fallida, tuvo gran impacto político, social y económico en la sociedad colonial venezolana.
José Leonardo Chirino, a pesar de ser hijo de esclavos, nació libre porque su progenitora era india. No obstante, su libertad no lo frenó a luchar por la emancipación de los tiranizados, sino que lo impulsó a batallar por los derechos de igualdad en las clases sociales.
Este revolucionario tuvo acercamiento con los movimientos que se vivían en Haití, donde los esclavos negros se alzaron contra los blancos en una lucha victoriosa por su independencia. En su regreso a Venezuela se sumó a un grupo donde se hallaba José Caridad González, un negro congolés bien ilustrado sobre los ideales de la Revolución Francesa.
Desde 1995, en el Panteón Nacional junto a otros próceres venezolanos, se encuentra una placa en homenaje al luchador social José Leonardo Chirino.
T/Con información de YVKE Mundial