Los precios del petróleo han alcanzado niveles críticos esta semana al superar la barrera de los 110 dólares por barril, impulsados por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio y las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la infraestructura energética de Irán.
La principal causa de este repunte responde a la parálisis logística en una de las arterias más importantes para el comercio energético mundial: el estrecho de Ormuz. Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, Irán mantiene bloqueado el tránsito naval por este punto geográfico, por donde históricamente transitaba cerca del 20% de la producción petrolera global, lo que ha generado una presión directa e inmediata sobre la oferta.
Tras superarse ese umbral crítico, las principales referencias del mercado mostraron comportamientos mixtos. El barril de Brent del mar del Norte, referencia mundial, cotizaba con un ligero ascenso del 0,2%, situándose en 109,20 dólares. En contraste, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, registraba una caída del 0,7%, ubicándose en 100,75 dólares.
Analistas advierten que, de mantenerse el bloqueo durante las próximas semanas, el impacto podría traducirse en un encarecimiento generalizado de los combustibles y en una presión inflacionaria adicional para las economías dependientes de las importaciones energéticas.
Los mercados permanecen atentos a cualquier señal de desescalada o de intervención militar que garantice la reapertura del paso marítimo.
T/RNV














