La empresa de servicios energéticos Halliburton informó directamente al presidente Donald Trump que su salida de Venezuela fue una consecuencia obligada por las medidas coercitivas unilaterales impuestas por la propia administración estadounidense en 2019.
El hecho ocurrió durante un encuentro entre el Mandatario y ejecutivos del sector petrolero. Al ser consultado por Trump sobre el momento exacto de su retirada, un alto directivo de la compañía fue categórico: “Nos fuimos bajo las sanciones; fuimos obligados a salir”.
La declaración desmiente versiones que podrían atribuir la decisión a factores comerciales, apuntando directamente a las restricciones económicas de Washington como el factor determinante.
La revelación sitúa a la administración Trump frente a un efecto paradójico de su propia política de máxima presión, donde una compañía estadounidense resulta expulsada de un mercado estratégico por normas de su propio gobierno.
Otras compañías invitadas fueron, Valero, Marathon, Shell, Trafigura, con sede en Singapur; Eni, con sede en Italia, y Repsol, con sede en España.
T/RNV