El mundo del folklore venezolano lamenta la pérdida de uno de sus baluartes más importantes. Francisco Montoya, conocido artísticamente como el “Tigre de Payara”, falleció dejando un legado que constituye la base del pasaje y el joropo llanero contemporáneo.
Originario de Payara, estado Apure, Montoya se consolidó a lo largo de más de seis décadas de carrera como la voz referencial del llano.
Su estilo, caracterizado por una interpretación clara y un apego estricto a las raíces del campo, lo convirtió en un ícono de la identidad nacional, influyendo en generaciones de músicos y compositores.
La discografía de Francisco Montoya es un inventario de la vida en la sabana. Desde sus primeras grabaciones, logró capturar la esencia del hombre llanero, sus faenas y su sentir.
Entre sus temas más emblemáticos, que hoy se consideran clásicos obligatorios de la música venezolana, destacan: Sentimiento Apureño: Considerada por muchos como el segundo himno del estado Apure.
El Caimán de Boca Brava: Ejemplo de su capacidad para narrar leyendas y anécdotas rurales.Catorce Cargas por la Libertad: Tema en el que resalta la épica de los llaneros en la lucha por la independencia.
El Tigre de Payara: El tema que terminó por otorgarle su apodo legendario.Las instituciones culturales y el pueblo venezolano rinden hoy homenaje a un hombre que hizo del arpa, el cuatro y las maracas su herramienta de educación y libertad.
T/RNV














