El diputado Nicolás Maduro Guerra aseguró que la fortaleza que proyecta su padre, el presidente de la República, Nicolás Maduro, pese a su situación en Brooklyn, y el respaldo a la mandataria encargada Delcy Rodríguez se han convertido en los pilares fundamentales para la cohesión política del país.
Esta entereza espiritual, manifestada a través del estudio constante de la Biblia y la historia nacional, permite que la dirigencia articule una ofensiva que trasciende los tribunales de Nueva York para situarse en el terreno de la diplomacia de alto nivel.
La estrategia jurídica para la liberación, liderada por el penalista estadounidense Barry Pollack, se enfoca en demostrar que el proceso carece de validez al haber violado la inmunidad de un jefe de Estado.
En este sentido, el equipo legal trabaja para que el sistema judicial norteamericano reconozca las irregularidades del traslado forzoso ocurrido el pasado 3 de enero, lo que permitiría la nulidad del caso por vicios de origen.
En el ámbito interno, la firmeza del presidente Maduro mantiene unida la voluntad del pueblo y de los movimientos aliados en el mundo. Tras haber transcurrido cuatro meses, el diputado aseguró que el jefe de Estado está bien y se mantiene fuerte pese a las circunstancias.
“Es que él está consagrado al país y a la política. Y yo creo que él estaba preparado para esto. Yo sé que él siente que su victoria es que sigue vivo. Es, además, una persona muy espiritual”, puntualizó el parlamentario Maduro Guerra.
T/Con información de UN














