El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, votó este domingo en São Bernardo do Campo acompañado de referentes políticos, en una jornada donde más de 158 millones de ciudadanos están convocados a las urnas. Tras sufragar, el mandatario destacó la importancia de los comicios, señaló que los resultados definirán el modelo de país y afirmó que su eventual nuevo mandato promoverá una reforma judicial vinculada a la educación y la industria tecnológica.
Los comicios generales de este domingo en el país suramericano transcurren con absoluta normalidad y definen no solo la Presidencia y Vicepresidencia, sino también la renovación de la Cámara de Diputados, el Senado, las gobernaciones y diversas legislaturas regionales. Reportes oficiales confirman una amplia participación ciudadana en los centros de votación habilitados a lo largo de las distintas regiones del territorio nacional.
La contienda electoral enfrenta principalmente los modelos de gobierno de Lula y su sector, orientados a reducir la desigualdad social, proteger los recursos nacionales y fortalecer el multilateralismo, frente a las propuestas de la oposición conservadora liderada por Bolsonaro. Los programas de ambos candidatos plantean visiones profundamente contrastadas sobre el desarrollo económico, el rol del Estado y la política exterior del gigante sudamericano.
Tras romper brevemente el protocolo para saludar a los simpatizantes que lo esperaban a las afueras del recinto electoral, el jefe de Estado remarcó que la única encuesta decisiva será la reflejada por el veredicto oficial de las urnas. Con el cierre de las mesas de votación previsto para la tarde, las expectativas se concentran en los primeros cómputos oficiales que determinarán el futuro político inmediato de la nación.
T/RNV