La diversidad cultural y la historia de resistencia son las principales características que definen a la identidad venezolana, así lo recogieron varios especialistas en ciencias sociales quienes abordaron tan importante temática durante una entrevista en el programa “La Jornada”, que transmite Venezolana de Televisión.
El historiador, Aldemaro Barrios, señaló que la geografía es un factor crítico para establecer esa diversidad, reflejada en la forma de hablar, lo que conlleva a identidades regionales como la andina y la oriental, como ejemplos.
Aunque también existen elementos comunes que unifican a esas identidades, como la gastronomía, la cual es representada por platos comunes en todo el territorio venezolano como la arepa, la hallaca o la cachapa; o figuras históricas y religiosas como El Libertador Simón Bolívar y nuestro primer santo José Gregorio Hernández.
Por su parte, el antropólogo, Abilio de Oliveira, señaló el proceso de mestizaje como otra variable crucial. “La identidad del venezolano siempre está en proceso de cambio; no es estática, se va nutriendo de toda esa cantidad de migraciones que han existido”, argumentó Oliveira. “Venezuela es un país con una pluridiversidad a nivel de identidades: una cosa es el andino, una cosa es el oriental”, agregó el antropólogo.
“Nuestros pueblos indígenas son cimiento vivo de nuestra historia, y nuestra historia insurgente desde el punto de vista, precisamente, de la resistencia; y uno de los elementos fundamentales de nuestra resistencia es el lenguaje”, indicó Etilvia Jiménez, quien se desempeña como gerente de Formación Política Universitaria del Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH).
“Los venezolanos somos únicos en nuestra forma de hablar, nuestra forma de nombrar y de vivir el territorio”, extendió Jiménez, quien además expresó que estas particularidades también derivan de los pueblos originarios, y se manifiestan en nombres de ciudades como Caracas, Barquisimeto y Maracaibo; o ríos como el Orinoco y Caroní.
Prosiguió al señalar el sincretismo de las cosmogonías de los pueblos indígenas, africanos y europeos que coexistieron en el territorio venezolano. “Eso deriva en la belleza de los venezolanos y las venezolanas, pero también en nuestra idiosincrasia, nuestra forma de ser, nuestra alegría”, aseguró.
Aunado a lo previamente mencionado, acotó la ética del convite y el trabajo colectivo, que se expresa en arepadas y parrilladas, en las cuales las familias se reúnen y conversan sobre temas varios. “Hacia allá avanza el Estado Comunal: en esta ética de la invitación, del convite”, aseguró.
Por otra parte, señaló que Venezuela ostenta un posicionamiento importante en el continente en materia de protección del patrimonio cultural, la cual se ejecuta mediante entes como el Instituto de Lenguas Indígenas y el CNEH. Al respecto, informó sobre el desarrollo de un curso de revitalización histórico-cultural, que se centra en las identidades y nichos de los lenguajes indígenas, además de un conversatorio sobre la toponimia de Caracas.
“En resistencia permanecemos: en nuestro lenguaje, nuestro quehacer cotidiano, nuestro quehacer comunitario”, concluyó la especialista.
T/VTV














