El presidente de la firma de estudios de opinión Hinterlaces, Oscar Schémel, reveló este martes datos que reflejan el panorama político y social actual de Venezuela, caracterizado por un amplio consenso en torno al diálogo y a la figura de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
En una extensa entrevista para Venezolana de Televisión (VTV), Schémel señaló que existe un apoyo mayoritario de la sociedad venezolana a favor del pragmatismo y el diálogo como vía para alcanzar el bienestar nacional. Los datos presentados señalan, además, una consolidación de la Revolución Bolivariana y un respaldo marginal a la oposición radical.
Schémel reveló que el 95% de la población apoya el proceso de diálogo iniciado entre el gobierno venezolano y Estados Unidos, cifra que refleja un «pragmatismo profundo» que trasciende las identidades políticas.
En cuanto al liderazgo, los estudios indican que la presidenta encargada Delcy Rodríguez cuenta con un respaldo del 71% de los venezolanos, porcentaje que se eleva al 92% entre la base de los distintos sectores del Poder Popular. Schémel afirmó que Rodríguez está reconfigurando el modelo económico hacia uno «productivo y humano», con un amplio consenso, incluyendo un significativo apoyo del sector empresarial.
Schémel también sostuvo que más del 90% de la población venezolana respalda la Ley Orgánica de Hidrocarburos, porque perciben que son medidas que van a ayudar a la industria petrolera a desarrollarse y a comercializar más petróleo.
El análisis presentado además destaca que la Revolución Bolivariana se ha consolidado como la fuerza política dominante, mientras que solo un 4% de los opositores respalda a los partidos de la oposición tradicional, un porcentaje calificado por el experto como «casi inexistente».
El entrevistado destacó que en lo que respecta a la extrema derecha, esta no tiene otra manera de comunicarse si no es a través de capturar descontentos y rabias. Al respecto, reveló que más del 90% de la población venezolana rechaza todo clima de odio y venganza, señalando además que este tipo de discurso no va dirigido hacia los venezolanos, sino hacia la Casa Blanca, puesto que de ella depende su liderazgo inexistente.
Schémel concluyó que la economía y el rechazo a las medidas coercitivas han unido a los venezolanos, y que el reto para el Gobierno Bolivariano es adaptar su narrativa a los cambios estructurales. El escenario que pintan estas cifras es el de un proyecto gubernamental consolidado y una oposición fragmentada con mínimo respaldo popular.
T/RNV