La celebración en honor a la Virgen del Valle, patrona del oriente venezolano, se desarrolló este martes 8 de septiembre con una jornada que combinó la solemnidad litúrgica, la tradición marítima y el compromiso social, en un ambiente de profunda devoción popular en la ciudad de Cumaná.
La programación dio inicio con una misa solemne presidida por el arzobispo de Cumaná, monseñor Ángel Caraballo, en la parroquia homónima. Durante su homilía, el prelado destacó el rol cercano y consolador de la Virgen, a quien describió como «madre humilde y refugio de fe», y subrayó su condición de faro de solidaridad para el pueblo oriental, especialmente ante las dificultades sociales, económicas y las severas tragedias naturales que han afectado al país en los últimos meses.
Como parte central de los actos, se realizó el tradicional paseo por el mar, una procesión marítima que consagra a la Virgen como protectora de los pescadores y del Mar Caribe. La actividad contó con la coordinación de autoridades acuáticas, entre ellas el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA) y la Zona Operativa Marítima Nor Oriental, y reunió a cientos de pescadores que acompañaron la imagen en sus embarcaciones, tiñendo de color y fe el litoral cumanés.
El presbítero Jonathan Daza, párroco de la iglesia Virgen del Valle, informó que este año las festividades adquieren una connotación social especial. Explicó que las ofrendas y donaciones recolectadas durante la jornada serán destinadas a los afectados por los recientes terremotos en La Guaira, así como a familias que han recibido albergue en el estado Sucre, el seminario San José y el asilo de ancianos de la región.
La jornada festiva culminará al caer la tarde con la procesión mariana pedestre por las principales calles de Cumaná, donde cientos de feligreses acompañarán el recorrido con cantos, oraciones y muestras de devoción hacia la patrona oriental, cerrando así un día de fe y hermandad popular.
T/RNV