El tambor de San Juan retumba en La Guaira

El tambor de San Juan retumba en La Guaira

Con el repique ancestral de los tambores y una lluvia matinal interpretada como augurio de purificación, las cofradías de San Juan Bautista celebraron su día en La Guaira. La festividad, que ya es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, incluyó una misa para agradecer favores y reafirmar una devoción que trasciende generaciones.

Felicia Cáceres, de 84 años, es el vivo testimonio de la herencia sanjuanera en la parroquia Naiguatá. Con más de siete décadas participando en los rituales, detalló el cronograma sagrado.

«El 22 en la noche se adorna la imagen, y a las 12 de la medianoche se le canta «‘Ya amaneció Juan, ya llegó Juan’. Tras ese momento se cierra el ciclo y al mediodía se realiza un rezo especial dedicado a San Juan, para luego trasladar la imagen a la plaza y dar paso a la réplica de la tradición».

Para las sanjuaneras Nail Berroterán y Carmen Díaz, la devoción es una experiencia visceral. «San Juan para mí es algo grande. Cuando uno le pide, él concede», afirmó Berroterán. Por su parte, Díaz agregó, «es una magia, una alegría, un canto a la serenidad. Hay que sentirlo, se me eriza la piel». Ambos coincidieron en la célebre frase popular, «si San Juan lo tiene, San Juan te lo da», la cual refleja la profunda confianza depositada en el santo.

La festividad no solo representa un pilar espiritual, sino que también dinamiza la economía local. El flujo de visitantes durante estas fechas impulsa el comercio de artesanías, la gastronomía típica y los servicios en las comunidades costeras.

«Los invito a que vivan con nosotros esto que nosotros vivimos», expresó Díaz, subrayando que, más que una celebración, San Juan es un encuentro con la identidad cultural venezolana.

El ambiente festivo estuvo acompañado por un particular «rocío de lluvia» al inicio de la jornada, el cual los devotos interpretaron como una señal de bendición que augura un año de prosperidad para las comunidades del Litoral Central.

T/RNV