La Oficina de Control de el Departamento del Tesoro de EE. UU. ha anunciado una flexibilización en su política de sanciones, permitiendo la reventa de petróleo venezolano con destino a Cuba mediante un esquema de licencias específicas.
Bajo este nuevo marco, las transacciones autorizadas deberán alinearse con los términos de la Licencia General 46A, eliminando las restricciones previas contra la isla caribeña para estos casos particulares.
No obstante, el control administrativo se mantiene estrictamente bajo la jurisdicción estadounidense, exigiendo que los contratos se rijan por sus leyes y que los pagos se realicen a través de cuentas controladas por el Tesoro.
Este ajuste en la política energética ocurre en un contexto de intervención directa en la industria petrolera del país suramericano, la cual el presidente Donald Trump ha manifestado intención de supervisar por tiempo indefinido tras las recientes acciones militares.
T/Telesur