El acondicionamiento de un campamento transitorio en el Liceo Maestra Judith Liendo de El Valle abraza con profundo amor y protección a los compatriotas que lo perdieron todo debido a los recientes sismos, en un testimonio vivo de que el Estado venezolano no los dejará solos en este doloroso camino, reseñó en sus redes sociales el presidente del Estado Mayor para la Creación de los Campamentos Transitorios, Jorge Rodríguez.
El despliegue solidario en esta Unidad Educativa Nacional de Caracas mantiene a más de 100 voluntarios y delegados dedicados en cuerpo y alma desde hace más de una semana a transformar la infraestructura del plantel tras el doble sismo del 24 de junio, una labor donde el representante de Atención Social Edinson Aponte y el responsable del espacio José Luis Rebolledo, quien vive este esfuerzo con la herida abierta por haber perdido familiares en la tragedia de Vargas, lograron la edificación desde cero de una cocina comunitaria, un área de lavandería con 10 lavadoras, duchas, baños, zonas de triaje médico, espacios de recreación y más de 20 dormitorios dignos para el sosiego de las almas afectadas.
Esta caricia humana y protectora garantiza el sustento de 50 familias para un total de 200 personas albergadas, a quienes la nutricionista Madelein Hernández cuida con menús dedicados tanto a la población general como a pacientes con patologías de base de diabetes, hipertensión o afecciones renales, un cobijo integral que el voluntario Héctor Díaz reafirmó con un sentido mensaje de fe al asegurar que mientras existan manos dispuestas a ayudar, nadie estará desamparado en esta prueba nacional.
T/VTV