Durante su participación en el programa En Clave Comunal, conducido por Nerliny Carucí por Radio Nacional de Venezuela, el biólogo caraqueño Éder Peña señaló que las olas de calor registradas en el país responden a la variabilidad climática del fenómeno El Niño, intensificada por condiciones de vulnerabilidad estructural.
Indicó que El Niño es una oscilación del perfil térmico del océano Pacífico que altera lluvias, sequías y temperaturas. Detalló que el fenómeno se activa cuando la “piscina caliente”, ubicada frente a Australia y el sudeste asiático, se desplaza hacia el este, modificando los patrones climáticos en distintas regiones. Recordó que Venezuela enfrentó una situación crítica en 2016, cuando la disminución de lluvias afectó el nivel del embalse de Guri, principal central hidroeléctrica del país.
Peña explicó que en 2026 se utiliza el término Superniño para describir una fase extrema del fenómeno, caracterizada por sequías y lluvias intensas. Señaló que sus efectos deben entenderse desde la interconexión de sistemas como agricultura, agua, energía y comunicación, que se ven afectados simultáneamente cuando se reducen las fuentes hídricas y la producción agrícola.
Afirmó que la reconstrucción de la comunidad es central para enfrentar la crisis ambiental y destacó el mapa de los sueños como herramienta de planificación para proyectar y organizar las prioridades territoriales.
T/RNV