Durante su participación en un taller formativo con diputados de la Asamblea Nacional centrado en el impacto y regulación de las nuevas tecnologías, la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Isabel Iturria, reflexionó sobre los desafíos éticos, energéticos y sociales que plantea el vertiginoso avance de la Inteligencia Artificial (IA) en Venezuela y el mundo.
En el marco de esta actividad, impulsada por el parlamentario Jehyson Guzmán (Presidente de la Comisión Permanente para la Educación, Salud, Ciencia, Tecnología e Innovación), la Iturria destacó el rol activo de Venezuela en iniciativas internacionales que promueven un enfoque ético, equitativo y respetuoso de la soberanía de la Inteligencia Artificial, haciendo especial referencia a la reciente creación de la Organización Internacional de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) en Shanghái.
Al abordar el reto frente al modelo mercantilista global, la autoridad sectorial señaló que mientras un grupo de naciones apuesta por la solidaridad, otra parte del mercado internacional concibe la inteligencia artificial bajo fines puramente comerciales. En este sentido, comparó el dilema actual de esta tecnología con el de la energía atómica, la cual puede ser empleada para el bienestar social y la salud pública, o bien como un instrumento de destrucción e intimidación masiva.
Asimismo, calificó la llegada de la inteligencia artificial como un hito histórico sin precedentes, representando una transformación tan trascendental para la humanidad como lo fue en su momento la invención de la escritura o la máquina de vapor. No obstante, advirtió que su desarrollo acelerado, evidenciado en el surgimiento de agentes autónomos e interconectados, sobrepasa con frecuencia la capacidad de respuesta y regulación de los marcos legislativos tradicionales.
En materia ambiental y social, advirtió sobre el severo impacto ecológico y la profundización de las brechas tecnológicas. Se estima un incremento drástico en el consumo de energía eléctrica y de agua potable destinada al enfriamiento de servidores hacia el año 2030, una situación que amenaza con acentuar de manera alarmante las desigualdades existentes entre los distintos continentes y regiones del mundo.
En cuanto a la soberanía e identidad cultural, la Iturria enfatizó la imperiosa necesidad de evitar mecanismos sutiles de dominación cultural derivados del uso masivo de estas plataformas globales. Por ello, instó a fortalecer la conciencia social para preservar la identidad local, el pensamiento crítico y el sentido esencial de la humanidad.
Sobre este desafío, la Vicepresidenta Sectorial enfatizó que «el tema de la inteligencia artificial está definitivamente entre nosotros; no es algo que se pueda frenar. Debemos estudiarlos, comprender estos procesos complejos y prepararnos legislativa y socialmente para que no nos avasallen, sino para orientar estas herramientas en beneficio y felicidad de nuestros pueblos».
La jornada concluyó con un amplio reconocimiento a los integrantes de la comisión parlamentaria de la Asamblea Nacional por impulsar este debate profundo y oportuno sobre el papel transformador de la tecnología en las relaciones humanas y en el ámbito laboral.