La karateca Yorgelis Salazar conquistó la medalla de oro en la categoría -50 kilogramos y se convertió en bicampeona suramericana, mientras Marianth Cuervo se colgó el bronce en los -68 kg, para completar una jornada de dos podios para Venezuela en el karate de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
La campeona en los Juegos Suramericanos Asunción 2022, llegó a Santa Fe con el desafío de defender aquella corona y respondió con una actuación contundente, imponiendo su agresividad, velocidad y capacidad de reacción para volver a instalarse en lo más alto del podio.
En su primer combate, la venezolana derrotó por 7-0 a la argentina Yamila Benítez, gracias a dos waza-ari y un ippon que marcaron desde el inicio sus intenciones de ir por el oro.
Frente a la chilena Magdalena Godoy, Salazar se vio momentáneamente igualada 3-3, pero reaccionó con agilidad y encadenó tres ippon consecutivos, además de un yuko, para sellar una nueva victoria de 11-3.
En su tercer combate, la número uno del ranking de su categoría superó 3-0 a la peruana Dahanna Ramos, con un yuko y un waza-ari, en este encuentro la criolla controló los ataques de su rival, se desplazó con rapidez sobre el tatami y aseguró su presencia en la final.
En el combate por el oro, Salazar se midió nuevamente con una representante de Ecuador, Lili Alvarado y se impuso 8-0, producto de dos ippon y dos yuko, resultado que le permitió conquistar la medalla de oro y repetir el título alcanzado en Asunción 2022.
La también campeona centroamericana expresó su sorpresa al revalidar su título suramericano, aunque pisó al tatami con una estrategia, en el desarrollo del combate fue su intuición que la impulsó a la victoria.
«Estoy en shock, claro que venía por el oro pero nunca me imaginé un performance así, mi rival es quinta del mundo, nos hemos enfrentado antes pero me dije a mi misma que soy muy fuerte y que tenía que terminar ese combate rápido, no sé que hice pero lo hice excelente», declaró.
Hace cuatro años, Salazar había derrotado también a la argentina Yamila Benítez, aquella vez por 8-0, para convertirse en campeona suramericana de los -50 kg.
Pelea por bronce
La otra celebración venezolana llegó de la mano de Marianth Cuervo, quien inició su recorrido con una derrota ajustada 1-0 ante la ecuatoriana Amy López y posteriormente cayó 3-2 frente a la colombiana Wendy Mosquera.
La criolla respondió en su tercer combate con una victoria 5-2 sobre la peruana Angieli Tupiño, gracias a tres yuko y un waza-ari, quedando para la disputa por el bronce.
En la pelea por el podio, Cuervo salió decidida y dominó el combate con 10-0, incluyendo dos ippon y cuatro yuko, para asegurar la medalla de bronce.
«Salí a la fase de grupos con una mala estrategia lo que me alejó del oro, pero ya para el combate del tercer lugar, analicé todos los combates anteriores de mi rival y me olvidé de estretagias, y aunque no era la medalla que buscaba, lloré mucho al terminar el combate, porque es mi aporte para mí país», expresó emocionada Cuervo.
Martínez rozó podio
En los -84 kg, Edgar Martínez comenzó con una victoria 5-0 sobre el colombiano Rubén Henao, en un combate marcado por las revisiones arbitrales, tras las acciones en el tatami, las tarjetas terminaron reconociendo un waza-ari y un yuko que inicialmente no habían sido contabilizados.
Martínez continuó su camino con un triunfo 2-0 sobre el uruguayo Juan Macedo, gracias a dos yuko. Posteriormente empató 1-1 ante el boliviano Mohamed Dames y avanzó hasta disputar el combate por la medalla de bronce frente al brasileño Filipe Mederos.
En el duelo por el bronce quedaron igualados 1-1 y debió definirse mediante Hantei, decisión de los jueces que dejó al venezolano fuera del podio.