La acelerada deforestación y la pérdida de cobertura vegetal en la Amazonía brasileña amenazan con alterar de forma irreversible el sistema natural conocido como «ríos voladores», encargado de distribuir la humedad e impulsar las precipitaciones en gran parte de América del Sur.
Según investigaciones difundidas por la científica Julia Valentim Tavares y la copresidenta del Panel Científico por la Amazonía, Marielos Peñaclaros, actividades como la minería ilegal y los incendios forestales reducen severamente las lluvias e incrementan las temperaturas en zonas de Brasil y Bolivia.
Una sola planta adulta puede liberar diariamente entre 200 y 300 litros de agua a la atmósfera. Con unos 400.000 millones de árboles funcionando simultáneamente, el proceso genera los denominados «ríos voladores», fundamentales para las precipitaciones en amplias zonas de la Amazonía.
«Si pudiéramos hacer visible esta humedad, veríamos ríos gigantes volando en el cielo», explicó Tavares.
Esta alteración climática compromete de manera directa la producción agrícola, la generación hidroeléctrica y el suministro de agua potable en toda la región suramericana.
Las especialistas enfatizaron la urgencia de restaurar las áreas degradadas para evitar que la selva amazónica alcance un punto de no retorno.
De superarse este límite crítico, el ecosistema de la Amazonía perdería su capacidad de actuar como sumidero de carbono y pasaría a convertirse en un emisor masivo de gases de efecto invernadero, acelerando las consecuencias del calentamiento global.
T/Agencias