José Rafael Machado, inmortalizado bajo el seudónimo de Juan Vené, falleció este martes dejando tras de sí un vacío irreparable en la narrativa de la pelota profesional y un legado de más de 70 años de trayectoria ininterrumpida.
Una vida entre diamantes y rotativas
La voz y la pluma de Vené moldearon la cultura beisbolera de generaciones enteras. Como integrante de la Asociación de Escritores de Béisbol de América, tuvo el privilegio y la responsabilidad de emitir su voto para el Salón de la Fama de Cooperstown durante décadas, además de presenciar e informar desde el terreno en decenas de Series Mundiales.
Los inicios: Se formó como periodista bajo la tutela de Miguel Ángel Capriles en el Grupo Últimas Noticias, casa editorial que vio nacer y consolidar su carrera.
La columna icónica: En 1960 publicó por primera vez «En la Pelota», un espacio diario de análisis, historia y debate que se convirtió en lectura obligada para la fanaticada del Caribe y las Grandes Ligas.
Etapa en Líder: Tras la fundación del Diario Líder en Deportes, convirtió su columna en la sección insignia del impreso, manteniendo intacto su estilo directo y polémico.
El legado de una voz indispensable
Más allá de los micrófonos de radio y televisión, Juan Vené se consolidó como un referente de disciplina y rigor informativo. Autodidacta por vocación, su figura queda inscrita en la historia como la del cronista que enseñó a Venezuela a leer y a vivir el béisbol desde las entrañas del juego.
T/RNV