La Autoridad del Canal de Panamá comienza a aplicar este viernes la primera restricción del tránsito diario de embarcaciones correspondiente al año 2026. La medida reduce los cruces a un máximo de 34 buques por jornada, frente al promedio habitual de 36, con el fin de economizar los recursos hídricos de los lagos artificiales Gatún y Alhajuela, que nutren el funcionamiento de la vía interoceánica, golpeados por la falta de lluvias.
La escasez de precipitaciones en la cuenca hidrográfica del es consecuencia del fenómeno meteorológico El Niño, que ha provocado un déficit de 34% en las lluvias en los últimos meses. Los embalses afectados cumplen, además, la función estratégica de abastecer de agua potable a más de la mitad de la población del país centroamericano.
Junto a la disminución de tránsitos por las esclusas panamax y neopanamax, la administración de la vía interoceánica implementó un cronograma progresivo de ajuste en el calado de los barcos. Las proyecciones oficiales prevén que el límite sumergido continúe descendiendo progresivamente hacia la temporada estival debido a la persistencia de las condiciones de sequía.
Las autoridades del Canal mantendrán un monitoreo constante sobre los niveles de los lagos para ajustar las medidas de ahorro de agua en los próximos meses. Las proyecciones meteorológicas indican que las restricciones operativas se extenderán hasta principios de 2027 para evitar una parálisis mayor en el comercio global.
T/Con información de TeleSUR