Un nuevo sismo, esta vez de magnitud 5.7, sacudió la isla indonesia de Flores, en el sector este del país, sin que se emitiera alerta de tsunami. El movimiento se registró apenas dos días después de que la región resultara severamente afectada por un potente sismo de magnitud 7.7, cuyo balance asciende a 53 fallecidos, 137 heridos y más de cinco mil personas evacuadas.
Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que monitorea la actividad sísmica en el mundo, el temblor se produjo a las 8:46 de la mañana, hora local, a una profundidad de 35,6 kilómetros, con su epicentro localizado a 42,1 kilómetros al nornoroeste de Ende, la localidad más poblada de la isla.
El sismo de mayor envergadura ocurrió el pasado sábado, cuando un terremoto de magnitud 7.7, con epicentro a 62 kilómetros de la ciudad de Ende, estremeció la zona y desató una cadena de aproximadamente un millar de réplicas, 46 de las cuales fueron percibidas por la población.
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno regional tramita un decreto para declarar el estado de emergencia en la región durante los próximos 14 días, con el objetivo de coordinar de manera más efectiva la ayuda humanitaria en conjunto con las autoridades centrales. La medida busca agilizar la respuesta ante las necesidades de una población golpeada por la sucesión de movimientos telúricos.
T/VTV