Las torres del Urbanismo Simón Rodríguez en Ciudad Tiuna ubicados en la parroquia Coche, posterior al evento sísmico registrado en Caracas, quedaron firmes e intactas, con sus habitantes sanos y salvos. Este es uno de los muchos proyectos de viviendas multifamiliares dignas construidas por el Gobierno Bolivariano en convenio con Rusia, China y Bielorrusia y entregadas en el transcurso de la última década a las familias venezolanas a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela.
Después de los sismos del 24 de junio buena parte de los habitantes de los edificios pernoctaron en las afueras de las torres, en sitios descubiertos, por razones de seguridad. En pocos días se produjo la evaluación técnica de las edificaciones y se determinó que las mismas son habitables, pues no sufrieron daños estructurales en sus vigas o columnas.
Sector Simón Bolívar
Las torres del urbanismo Ciudad Tiuna son sismorresistentes, su ingeniería consiste en muros portantes monolíticos. Las del sector Simón Bolívar (llamada popularmente “Los Chinos”) fueron construidas por la empresa global Scitec Construction, empresa que implementó el sistema “encofrado de túnel”, un vaciado de concreto de alta resistencia sobre una malla de acero estructural. Esto significa que cada edificio es, técnicamente, una sola pieza.
No hay juntas débiles, el techo de un apartamento es el piso del siguiente y ambos están fundidos a las paredes laterales. En la ingeniería sísmica global, este diseño se conoce como estructura celular tipo colmena, la cual ofrece el mayor índice de rigidez lateral y simetría geométrica disponible para proyectos de alta densidad.
Cuando un sismo ocurre, las ondas de energía golpean la base. En una estructura monolítica, esta fuerza no encuentra puntos vulnerables donde concentrarse. En cambio, se distribuye de manera uniforme por toda la superficie del edificio y se disipa pacíficamente a través de una oscilación controlada.
Su diseño celular y perfectamente simétrico evita además el peligroso efecto de torsión. Los residentes sí sintieron que el edificio se movió durante los recientes sismos, pero esto fue la estructura la que absorbió y liberó la energía de la Tierra de forma segura.
La torre donde viven las familias están diseñada para oscilar, para acompañar el movimiento de la Tierra de forma controlada, y para absorber y disipar la energía. El urbanismo Simón Bolívar no solo fue construido para albergar vidas, fue diseñado para protegerlas con una ingeniería de última generación, probada en las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.
T/VTV