El nuevo cohete portador chino Changzheng 10 (Larga Marcha-10B) despegó con éxito en su primer vuelo de prueba desde el cosmódromo de Wenchang, en la isla de Hainan, reportaron las autoridades.
La nave colocó con éxito el satélite en la órbita prevista. Unos seis minutos después del despegue, la primera etapa se separó del cohete y realizó un aterrizaje vertical controlado sobre una plataforma marítima equipada con una red especial.
Esta misión marca el primer regreso controlado con éxito en China de la primera etapa de un cohete portador. El logro supone un hito para el desarrollo de la tecnología reutilizable y sienta las bases para acelerar las capacidades del país en la exploración espacial.
El Larga Marcha-10B es un cohete portador de dos etapas, propulsado por combustible líquido. La primera etapa utiliza oxígeno y queroseno, mientras que la segunda funciona con oxígeno y metano. Tiene un empuje de despegue de unas 890 toneladas, una masa de 760 toneladas, un diámetro de cinco metros y una longitud de unos 63 metros.
T/VTV