Estados Unidos e Irán han fijado para este viernes la firma del memorando de entendimiento que busca poner fin al conflicto regional, en un acto que se celebrará en el resort suizo de Bürgenstock. La decisión fue adoptada este martes, tras una ronda de consultas en la que participaron los mediadores Pakistán y Qatar, país este último propietario del complejo hotelero, ubicado en una cresta montañosa de difícil acceso, lo que garantiza las condiciones de seguridad requeridas para el evento.
El memorando supone el primer paso formal hacia una paz definitiva, cuyas negociaciones se extenderán durante los 60 días posteriores a la rúbrica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó durante la cumbre del G7 en Évian que considera factible cerrar el proceso en ese plazo y aseguró que el acuerdo se cumplirá “más o menos según lo previsto”. Trump resumió el contenido del entendimiento en dos puntos esenciales: Irán nunca tendrá un arma nuclear y el estrecho de Ormuz permanecerá abierto y “libre de peajes”.
El texto completo del memorando no ha sido hecho público hasta el momento. El mandatario estadounidense ha anunciado que ofrecerá una conferencia de prensa para leerlo “palabra por palabra”, sin que se haya precisado si existen cláusulas adicionales que puedan darse a conocer en ese momento.
Fuentes diplomáticas francesas han señalado que Estados Unidos ha solicitado a la coalición internacional llevar a cabo labores de desminado en el estrecho de Ormuz, una operación que requiere el consentimiento de Irán y Omán. Este requerimiento refleja el alto nivel de expectativa internacional ante la firma, después de casi cuatro meses de tensión bélica y bloqueos energéticos que han afectado la economía mundial y que se han prolongado sin solución, pese a los acercamientos previos.
El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, calificó el pacto como “una muy buena noticia para la economía global”, mientras que el secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que la crisis energética derivada del conflicto ha sido “la peor para la población civil en una generación”. La cita en Suiza se produce tras varios intentos fallidos de conversaciones, y todos los actos implicados confían en que no se produzcan incidentes de última hora que puedan frustrar el acuerdo antes de la firma oficial.
T/Agencias