Desde la Basílica de Santa Teresa, en vísperas de la procesión del Nazareno de San Pablo, la presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un mensaje de reconciliación y esperanza a todas las familias venezolanas, tanto a las que se encuentran en el territorio nacional como a las que están fuera de nuestras fronteras.
“Que sea la comunión lo que nos lleve a un destino común que es defender a esta maravillosa Patria”, subrayó.
Durante su alocución, la Mandataria Encargada hizo un llamado ferviente al reencuentro nacional, utilizando la oración diaria como una herramienta fundamental para superar las dificultades. Además, instó a la ciudadanía a transformar la fe en una fuerza activa para el bienestar común.
“Esta Semana Santa, nuestras oraciones son para sanar a Venezuela y que así como Jesús llevó esta cruz, nosotros podamos aliviarle la cruz a nuestro país y que Venezuela pueda, como yo he dicho, respirar en tranquilidad”, expresó con fervor religioso.
Por otra parte, resaltó que la comunión espiritual debe ser el motor que impulse al país hacia un destino compartido, basado en la defensa de la soberanía; subrayó al mismo tiempo, que el objetivo de esta convocatoria es fortalecer la identidad nacional, el honor y la libertad de la República.
T/Prensa Presidencial