“Tengo un lugar especial en mi corazón por Venezuela”, dijo Mark DeRosa, mánager del equipo de Estados Unidos que perdió la final del Clásico Mundial de Béisbol.
El técnico que dirigió a los estadounidenses jugó en la pelota rentada venezolana con los Leones del Caracas en la temporada 2000-2001, cuando apenas tenía 34 juegos en Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta.
En la rueda de prensa tras el partido de la final, expresó que el equipo de Venezuela está repleto de jugadores de Grandes Ligas por todo su lineup. “Me quito el sombrero. Fue bastante especial verlos batallar (el lunes) contra Italia (en la semifinal) y usar su bullpen entero, y luego que ellos volvieran (el martes) sin descanso alguno”, recalcó.
Recordó también su paso por nuestro béisbol al indicar: “Jugué pelota invernal allí. Conozco a muchas personas de allí. Y (el dirigente de la Selección de Venezuela) Omar (López) es un gran hombre”.
Sobre su equipo, dijo que los afectó el apagón de la ofensiva: “al fin y al cabo, se trata de quién se enciende en el momento indicado, quién da el gran swing. Parecía que no podíamos arrancar con nuestra ofensiva durante el torneo entero”.
Venezuela se consagró por primera vez campeón del Clásico Mundial de Béisbol al vencer 3-2 a la selección de Estados Unidos.
T/La Iguana