Al cumplirse cuatro días del inicio de la agresión militar contra Irán, el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, alertó que permitir las denominadas «guerras preventivas», basadas en criterios unilaterales, pone a la humanidad en riesgo de un conflicto global generalizado.
Por lo que el jefe de la diplomacia vaticana denunció que la justicia es sustituida peligrosamente por la fuerza bruta, impulsada por el egocentrismo de potencias que invocan el derecho solo cuando conviene a sus propios intereses.
«La primacía del poder se está imponiendo peligrosamente», señaló, al comentar que el multilateralismo atraviesa una crisis de desconfianza profunda.
El cardenal recordó las palabras del Papa León XIV, quien durante el rezo del Ángelus el pasado domingo 1 de marzo, calificó la situación en Oriente Medio como una «tragedia de enormes proporciones».
Desde la Santa Sede se insiste en que la diplomacia de diálogo es desplazada por una «diplomacia de fuerza» ejercida por grupos de aliados, lo que aleja cualquier posibilidad de una resolución justa y pacífica.
Ante este panorama, la Santa Sede hizo un llamado urgente a oponerse a la deslegitimación de las instituciones internacionales, consolidar normas supranacionales que obliguen a los Estados a la negociación y cesar el fragor de las armas para evitar que la actual escalada se convierta en una catástrofe irreversible para la humanidad.
Esta postura del Vaticano refuerza el reclamo de los pueblos del Sur Global que exigen el respeto a la soberanía y el fin de las doctrinas bélicas que priorizan el saqueo y la hegemonía sobre la vida humana.
T/VTV