En las horas previas a la comparecencia del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, ante un tribunal federal de Nueva York, se han intensificado las movilizaciones exigiendo su libertad. Manifestantes se congregaron frente al Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, uno de los más importantes del sistema judicial estadounidense.
Los activistas internacionales denuncian el proceso judicial que representa una fachada para una agresión bélica contra Venezuela.
Argumentan, además, que el verdadero objetivo es apropiarse de los recursos naturales de la nación suramericana, en una violación flagrante del derecho internacional.
Las movilizaciones se desarrollan con marcada indignación ante lo que expertos han denominado «el mayor atropello al Derecho Internacional en el siglo XXI».
Los manifestantes exigen la inmediata liberación del presidente venezolano, señalando que su detención carece de fundamento legal internacional.
Los organizadores de las protestas denuncian que el presidente Maduro fue secuestrado ilegalmente en Caracas durante la madrugada del sábado 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.
Este acto sería particularmente grave al tratarse del jefe de Estado de una nación soberana, protegido por inmunidades diplomáticas reconocidas mundialmente.
Las movilizaciones coinciden con crecientes voces dentro de la comunidad internacional que cuestionan la jurisdicción de tribunales estadounidenses sobre mandatarios extranjeros.
En esta línea, insisten en que este caso establece un peligroso precedente para las relaciones internacionales y la soberanía de los estados.
T/RNV