En una reunión preparatoria del Grupo de Lima, el Gobierno de México ratificó su postura de respeto a la soberanía de las naciones y política de no injerencia del presidente Andrés Manuel López Obrador.
«Reiteramos que no vamos a romper relaciones diplomáticas con Venezuela», sentenció el subsecretario para América Latina del Gobierno de México, Maximiliano Reyes Zuñiga, a través de sus redes sociales.
El recordatorio surge en medio de un nuevo intento de este grupo de intervenir en la política interna de Venezuela a través de acciones impulsadas por los Gobiernos derechistas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú.
«Autodeterminación de los pueblos, solución pacífica de las controversias, no intervención, la cooperación internacional y el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos en nuestra América Latina y el Caribe», dijo el funcionario en su publicación.
López Obrador ha mantenido desde su campaña y tras su asunción como presidente una política de respeto a las naciones. La postura del mandatario mexicano apunta a tender puentes para avanzar en el comercio, la migración, el desarrollo y la seguridad.
Mientras tanto, los Gobiernos de derecha no cesan en sus acciones injerencistas, denuncia Venezuela, donde el Gobierno Bolivariano llama a mantener relaciones de respeto con otras naciones.
T/TELESUR