Nicolás Maduro: 2025 fue el año de la consagración de la identidad nacional

“Esta patria no nació por concesión de nadie, nació desde la firmeza, la determinación y el coraje libertario. Fue la obra militar, política, jurídica y ética de una generación que luchó por el derecho al futuro. Nosotros somos ese futuro. Y como hijos de este tiempo, no podemos sino engendrar más futuro. Este cambio de año es un umbral, un tránsito donde la fe, la esperanza y el porvenir actúan como fuerzas generativa, como fuerzas bendecidas y sagradas”. Enfatizó el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro en su discurso de fin de año enviado a todas las familias venezolanas desde el Palacio de Miraflores. En este sentido, aseguró que recibe el 2026 como un “año del Reto Admirable, con la decisión de superar nuestras proezas, de superarnos a nosotros mismos. De liberar definitivamente al país de la desigualdad heredada del rentismo y la sumisión. De consolidar los derechos sociales y políticos del poder popular. De afianzar el desarrollo técnico y militar que garantice una independencia irreversible frente a doctrinas imperiales. Ya tenemos las botas de campaña puestas para atravesar, como los Libertadores en aquella campaña que fundó un continente, la última colina”. Enfatizó como principal logro de el 2025 la “consagración de la identidad nacional, del amor propio y de la conciencia histórica. Ese sentimiento colectivo se manifestó con firmeza ante las amenazas imperiales de despojo. Lo vimos también en el reconocimiento del joropo como patrimonio inmaterial de la humanidad, y en las conmemoraciones bicentenarias que marcaron este año: la entrega de la Espada del Perú a Bolívar, y los 200 años del Decreto de Chuquisaca, que nos legó una visión ecologista, descolonizada y profundamente espiritual de la relación entre el ser humano y la naturaleza”. El Jefe de estado hizo hincapié al señalar que: “Ya tenemos las botas de campaña puestas para atravesar, como los Libertadores en aquella campaña que fundó un continente (…) Y aquí, en el Salón del Sol del Perú, junto a mi esposa Cilia, mientras contemplo las obras que custodian nuestra memoria, la historia dicta como un oráculo. Arriba la estrella de 5 puntas: La Aurora y la Noche, que es la metáfora perfecta del tiempo que habitamos”. Argumentó la noche se retira sin fatiga; “la aurora avanza con serenidad y certeza. Frente a nosotros, Bolívar cabalga incesante y victorioso por Boyacá, cruzando la historia, abriendo el camino de la patria, exigiéndonos más patria y más camino. Y más abajo la espada que lo certifica como padre de un continente, creador de un nuevo mundo. Cada diamante de esa espada, cada pulgada y cada gramo de plata, brilla sin miedo, porque fue forjada para la justicia y la verdad. Y cuidando la retaguardia Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal invicto, con su piel tostada, alistándose para un nuevo Ayacucho. Desde estas paredes que son espejos, desde estos colores que nos tiñen la sangre, de estas gestas sagradas que nos recuerdan en silencio el pasado y nos anuncian el futuro: la historia de un pueblo que viniendo de luminosos sacrificios, dotado de un carácter que no conoce la renuncia; lucha y persiste hasta vencer, ayer, hoy, mañana y siempre (…) Vamos hacia un amanecer propio, soberano y creador, como solo pueden hacerlo los hijos e hijas del sol: los herederos de su luz. Para nosotros, los que no esperamos el alba, sino que creamos el nuevo amanecer, la victoria no es una promesa: es nuestro destino”. Por último, el presidente Maduro junto a la primera combatiente Cilia Flore ofreció para despedir este 2025 al pueblo venezolano la bandera original de Colombia la Grande, del ejército victorioso del Perú, “para que nos abracemos en ella. “Feliz Año Nuevo, Venezuela. El 2026 nos espera”, agregó.

T/RNV