
Ese día, el terremoto duró aproximadamente 6 minutos, lo que provocó que entre la gran escala del sismo y el lapso de duración, se produjeran pérdidas humanas e incontables daños materiales. Luego de esto hubo cerca de 12.000 réplicas de 5, 6 y hasta de 7 grados de magnitud.
A este hecho le siguió un tsunami que arrasó con municipios enteros y dejó un saldo de casi 20.000 personas fallecidas.
La fuerza y magnitud de las olas de agua que arrastraban todo a su paso, llegaron hasta la central nuclear Fukushima y provocó el peor desastre nuclear desde el ocurrido en Chernóbil en el año 1986, según señalaron los expertos.
Se estima que las viviendas destruidas por este desastre natural sobrepasan las 300.000 y a partir de esta situación, muchas personas fueron ubicadas en casas provisionales de apenas 7,5 metros cuadrados, que contaban con una cocina y retrete. En estos pequeños espacios muchos llegaron a permanecer hasta dos años, reseña el portal nippon.com.
T/AVN