
La Gran Guerra Patria tuvo como antecedente la instauración del Imperio nazi o el Tercer Reich (tercer imperio) que se mantuvo por un período de 12 años, entre 1933 y 1945, tiempo en el cual Adolfo Hitler gobernó Alemania bajo los postulados ideológicos del nazismo, sistema que condujo al exterminio de socialistas, comunistas, homosexuales, así como los judíos y alemanes de origen judío, negros y gitanos, considerados por el dictador como una raza inferior.
Entonces fueron aniquilados cerca de 11 millones judíos, en lo que se conoce como el Holocausto. También eliminaron a cerca de un millón de gitanos, el neofascismo procuraba así «la pureza de la raza».
En 1939, el nazismo encabezado por Adolf Hitler daba inicio a la Segunda Guerra Mundial y comenzaba sus planes anexionsitas, invadiendo países como Bélgica, Checoslovaquia, Dinamarca, Francia, Grecia, Holanda, Luxemburgo, Noruega, Polonia y Yugoslavia, con pretensiones sobre territorios de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Frente a esta situación, entre junio de 1942 y febrero de 1943, la Unión Soviética inició la defensa de su territorio, siendo recordada la resistencia ejercida en la ciudad de Stalingrado (en la actualidad Volgogrado), que duró 200 días y conocida como la Gran Guerra Patria, para enfrentar la invasión alemana.
Stalingrado es el punto de entrada a la rica región petrolífera del Cáucaso y era un objetivo central del mando alemán, pero la heroica resistencia de los soldados y pueblo soviéticos, también demostrada aquí, lo impidieron.
La derrota de los alemanes en Stalingrado fue un punto de inflexión en la guerra, pues el ejército rojo pasó a la ofensiva, destinada a barrer con las fuerzas alemanas.
Posteriormente, a principios de 1945 los tropas soviéticas rodeaban Berlín, mientras que tropas de Estados Unidos e Inglaterra ocupaban Alemania occidental.
El ejército rojo penetra en la ciudad y sostiene enfrentamientos con la población civil adepta al régimen nazi, y Hitler se suicida en su búnker el 30 de abril de ese año.
Dos días después, el 2 de mayo de 1945, el General alemán Helmuth Weidiling, se rindió incondicionalmente al general ruso Vasili Chuikov y más tarde, el 9 de mayo, el Mariscal alemán Wilhem Keitel oficializó la capitulación del ejército alemán. Con ello, se logra la victoria y se pone fin a la Segunda Guerra Mundial.
T/AVN