
En la misa —oficiada por el sacerdote Numa Molina, párroco de la iglesia de San Francisco— estuvo presente el vicepresidente de la República, Aristóbulo Istúriz, y demás autoridades estatales.
En esa Casa de los Sueños Azules, aquel marzo de 2013, los pueblos del mundo le dieron el último adiós a Comandante de la Revolución Bolivariana.
Con información de AVN