
El Papa Francisco condenó la «violencia sin precedentes» de los militantes islamistas, señalando que los seguidores de religiones que llevan adelante actos de terrorismo «profanan el nombre de Dios».
El tradicional Via Crucis celebrado este Viernes Santos en Roma no tuvo mayores medidas de seguridad de lo acostumbrado, pocos días después de los atentados en Bruselas que dejaron al menos 31 muertos.
Luego de la actividad, Francisco condenó «las expresiones de fundamentalismo y actos de terrorismo cometidos por los seguidores de algunas religiones que profanan el nombre de Dios y que usan su santo nombre para justificar una violencia sin precedentes».
También se refirió a la decapitación de cristianos en Oriente Medio, y a aquellos que fueron obligados a abandonar sus hogares, y condenó a los políticos que inflaman el conflicto y a los «vendedores de armas que alimentan la hoguera de la guerra con la sangre inocente de nuestros hermanos y hermanas y alimentan a sus hijos con panes manchados con sangre».
T/Agencias