El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, definió la confrontación política actual como una “guerra cognitiva” cuyo objetivo es el control de los conceptos y las emociones de la población. Estas declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con el periodista Ignacio Ramonet, transmitida este 1º de enero.
Frente a este escenario, el Jefe de Estado destacó que la Nación ha desarrollado un esquema integral de movilización informativa, denominado “de las calles a las redes, de las redes a los medios, de los medios a las paredes”. Este sistema busca contrarrestar las campañas de manipulación internacional, integrando la propaganda tradicional con las nuevas tecnologías y el contacto directo con el pueblo.
“La guerra es cognitiva porque la guerra es por el cerebro, el cerebro maneja emociones y maneja conceptos. Y para una guerra cognitiva hay que crear fuerza de conciencia, fuerza de valores, fuerza espiritual y dar la batalla con la verdad”, afirmó el Presidente Maduro.
En este sentido, el Mandatario Nacional enfatizó que el principal recurso estratégico del país es la narrativa veraz de los hechos. “Nuestra mayor arma no es un cohete nuclear, nuestra mayor arma es la verdad de Venezuela”, aseveró, reiterando que la defensa de la soberanía nacional pasa por el dominio de la comunicación.
Este modelo de comunicación, que el presidente ha plasmado en un libro de reciente publicación, se enmarca dentro de la defensa de los derechos fundamentales garantizados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como el derecho a la paz, a la autodeterminación y al desarrollo. “Defendemos el derecho al futuro y al desarrollo. Son derechos fundamentales garantizados por todos los tratados internacionales”, señaló.
El presidente Maduro expresó su satisfacción por el compromiso de millones de hombres y mujeres en Venezuela y el mundo que, a su juicio, defienden la verdad del país. Proyectó que para el año 2026 este sistema comunicacional habrá adquirido una mayor fuerza y consolidación institucional.
Reafirmando su vínculo con el pueblo, el Presidente concluyó: “Yo no soy ni un magnate, no lo quiero ser, sino yo quiero seguir siendo lo que voy a ser, un hombre sencillo del Pueblo, que gobierna desde el Pueblo y con el Pueblo”.
T/RNV
