OEA va perdiendo aliados en su política injerencista contra Venezuela

El Gobierno Nacional lo denunció. La maniobra golpista contra Venezuela es evidente, así como los intentos de gobiernos de derecha por justificarla en el escenario internacional, particularmente en organismos multilaterales.
No obstante, la política intervencionista, impulsada por Estados Unidos (EEUU), parece haber perdido efecto entre la mayoría de los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), luego de que una minoría de 16 países aprobara una resolución que pretende reconocer como «presidente encargado» al diputado de la Asamblea Nacional (AN) en desacato Juan Guaidó, quien se autoproclamó en un acto inconstitucional y de nulidad jurídica.
18 naciones, de un total de 34, optaron por no plegarse a la proclama de carácter injerencista. De este número, seis decidieron no intervenir y otros cuatro no fijar posición respecto a la usurpación de funciones del dirigente del partido de extrema derecha Voluntad Popular (VP).
Desde la última votación, ocurrida el 10 de enero, el grupo de gobiernos que mantiene una campaña de injerencista (Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Honduras, Guatemala, Haití, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana), perdió tres aliados.
Jamaica, Santa Lucía y Guyana no aparecen como firmantes de la declaración, aún cuando habían expresado su no reconocimiento a las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, así como al acto de juramentación de Nicolás Maduro realizado ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
En enero, 19 naciones acordaron «no reconocer la legitimidad del período de Nicolás Maduro», al tiempo que exhortaron celebrar nuevas elecciones «en un fecha cercana» con observación internacional, lo que desconoció la voluntad soberana de 6 millones 248.864 electores expresada en las urnas.
15 países se negaron a sumarse a la resolución. De esta cifra, seis se pronunciaron en contra y ocho optaron por abstenerse. En aquella ocasión, si bien sentó un precedente peligroso en la región al desconocer la legitimidad del gobierno constitucional de Nicolás Maduro, demostró la división dentro de la OEA al no superar el número de votos a favor obtenidos anteriormente.
Política intervencionista de la OEA contra Venezuela
En 2018, específicamente el 5 de junio, EEUU, gobiernos aliados y el secretario general de la OEA, Luis Almagro, promovieron un documento para suspender a Venezuela del organismo multilateral. Sin embargo, sus aspiraciones se desvanecieron al contar con una cantidad insuficiente de votos.
El fracasado intento acumuló 19 votos a favor, cuatro en contra y 11 abstenciones. En esta ocasión, el negarse a emitir un pronunciamiento se concibió como un arma para impedir la ejecución de políticas intervencionistas contra Venezuela, miembro fundador de la OEA.
La medida de suspensión requiere que 24 de los 35 países miembros, es decir, dos tercios de la OEA, voten a favor de la solicitud.
Esta agresiva campaña contra la nación suramericana, fundamentada en la hostilidad y la mentira, comenzó a gestarse en 2015 con la llegada de Almagro a la Secretaría General de la OEA. En 2016, recrudeció la arremetida con presiones para la aplicación de la Carta Democrática Interamericana.
El 23 de junio, inició un proceso de «evaluación» sobre la aplicación del instrumento contra Venezuela, contando con el aval de 20 países, el rechazo de 12 y la abstención de 2. El debate concluyó sin decisión, reabriéndose el 10 de febrero de 2017.
Dos meses más tarde, el 27 de abril, Venezuela inició formalmente el proceso de retiro de la OEA, que se extenderá por 24 meses, en una muestra de reafirmación de la soberanía nacional. La decisión respondió a la persistencia de la política injerencista, que atenta contra la soberanía y la institucionalidad de la nación suramericana.
Además, el 3 de abril de 2017 ocurrió la aprobación «fraudulenta» de una resolución contra Venezuela sin contar con los 18 votos necesarios para tal fin. Ante ello, el representante permanente de Venezuela en la OEA, Samuel Moncada, indicó que «ese día tenía 17 votos y México exigió que se aprobara una decisión sin voto y la llamaron por consenso».
El retiro formal de Venezuela de la OEA se hará efectivo el 27 de abril, luego de concluido los 24 meses reglamentarios para el procedimiento.
«El 27 de abril del año 2019 lo declaro día festivo para el pueblo de Venezuela, vamos a celebrar nuestra libertad, que nos hemos liberado de la OEA», apuntó el presidente de la República, Nicolás Maduro, el 8 de junio durante una alocución ofrecida desde el Palacio de Miraflores, en Caracas.
T/AVN