¡Si…es Cappy! hasta siempre compañero

El Cappy Donzela / Foto: Hindu Anderi

«Mi nombre es Santos Calixto Donzella Escalante, mejor conocido con el remoquete de El Cappy» así se presentaba, en los pasillos de Radio Nacional de Venezuela, este extraordinario compañero, ícono de la comunicación venezolana.

Profesional, inteligente, dicharachero y pícaro, siempre con una broma en la punta de la lengua, el Cappy Doncella era un maestro en el oficio de la radio, espacio desde donde – durante las últimás décadas de su vida – fijó una firme posición en la defensa de la cultura y las costumbres venezolanas y latinoamericanas, como intrumentos de resistencia y de construcción de nuestra identidad e independencia.

Nacido el 1º de Noviembre de 1933, el Cappy Doncella comenzó su camino como uno de mayores exponentes del movimiento hippie en el país. Su carácter irreverente, su melena larga y particular modo de vestir eran sus mayores distintivos, así como las luchas que libró a favor de la promoción de los ideales asociados a esa corriente contracultural, describe una nota publicada en la página Hippito y sus chatarritas.

Estudió la secundaria entre Caracas (Venezuela) y Pensilvannya (USA), trabajó en la Creole Oil Company, luego estudió producción de radio y TV en la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y llega a ser integrante de la misión diplomática de Venezuela ante la ONU.

Vuelve a Caracas y se convierte en figura destacada de los medios de comunicación, hace programas de TV y radio, al tiempo que organiza festivales asociados al movimiento hippie – el mas conocido «La experiencia psicotomimética»-, promoviendo la música anglo de la época.

Uno de sus programas radiales más destacados, en esa primera etapa como comunicador, fue «Hippie Happy Cappy» que era esperado y sintonizado con ansiedad a finales de los 60. Sin proponérselo, el Cappy fue la figura paradigmática de la irreverencia en aquel entonces. Llegó a pasearse por todas las formas de atrevimiento: desde conducir en un auto descapotable vestido de astronauta, hasta dormir en un ataúd, destaca una nota publicada en el portal El Retrovisor.

En 1974 Cappy abandona el liderazgo del movimiento hippie y la música rock anglo para dedicarse por completo a la difusión de la música venezolana y latinoamericana, surgiendo en él una transformación que lo lleva a conectarse con sus raices.

“Todo aquello se acabó porque se tenía que acabar”, explicaba Cappy durante una entrevista. “En los 70 yo comencé a irreverenciar la radio que había hecho. Cuando yo no me había establecido dentro de un formato musical todo el mundo comenzó a hacer rock y a seguir esa corriente. Entonces comenzó a interesarme la música tropical. ‘Tumba la caña machetero’ o ‘El sapo’, de la Serenata Guayanesa. Yo comencé a hacer contacto con la realidad ubicándome en el país donde nací, con su panorama y sus aspectos culturales. Mientras más se oponían, más irreverente me ponía”, explicó Cappy. “La música anglosajona fue irreverente en su propio medio y aquí simplemente fue una moda. Nada más. Cuando un individuo toma conciencia y tiene dos dedos de frente se sacude esa influencia. Al que quiera seguir alienado yo lo respeto, eso es problema de él”.

Ya en sus últimos años en la radio realizó el programa «Si…es Cappy» por el Canal Clásico de Radio Nacional de Venezuela, donde de lunes a viernes de 3 a 5pm a través de entrevistas, conversas y difusión de la música venezolana y latinoamericana, promovía el rescate de nuestra escencia.

Este viernes 2 de marzo de 2018 decidió partir del plano terrenal para tomar nuevos caminos. Quienes te conocimos, te escuchamos y te seguimos, hoy y siempre te damos las gracias por tus enseñanzas.

Un afectuoso abrazo hermano!

T/RNV Web/Daniel Peralta