Los recurrentes problemas en la espalda de Miguel Cabrera durante la temporada, reaparecieron y lo obligaron a salir del partido del sábado, que los Tigres de Detroit perdieron, 10-4, contra los Medias Blancas de Chicago.

El equipo describió la molestia como rigidez en la parte baja de la espalda y el inicialista no jugó el domingo, pero su estatus es día a día.

Pero para el manager Brad Ausmus no es una opción sentarlo de manera indefinida, aunque Detroit esté fuera desde hace rato de la contienda por un lugar en los playoffs.

“A los peloteros se le paga para jugar beisbol”, dijo el piloto a MLB.com. “Si están físicamente bien para jugar, ellos juegan”.

El inicialista ha estado lidiando con esa condición desde marzo, cuando no pudo seguir actuando con Venezuela en el Clásico Mundial de Beisbol.

Hasta el momento, Cabrera no ha sido sometido a un estudio de resonancia magnética, según MLB.com.

“Este será un problema que tendrá Miguel por el resto de su carrera”, destacó Ausmus.

Como ha ocurrido antes, el fornido toletero solo recibe descanso extra y cuando deja de sentir dolor vuelve a ser colocado en el lineup.

Esta campaña, Cabrera también ha perdido tiempo de juego por problemas con en la ingle derecha (lista de lesionados por 10 días), costado izquierdo, ingle izquierda y una de sus clavículas.

Limitado a 124 encuentros, sus 16 jonrones y 60 remolcadas son la menor cantidad desde su temporada de novato, con los Marlins de Florida en 2003, mientras que exhibe una modesta línea ofensiva de .248/.329/.402 para sus estándares, con un OPS de .731.

T/RNV/PRENSA LVBP