El presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Pérez, anunció que, tras una racha de desaceleración sostenida en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), se proyecta que Venezuela entre en una fase de inflación de un solo dígito a partir del próximo mes de mayo. Este hito marcaría el regreso del país a niveles de estabilidad de precios no vistos en años, fortaleciendo el poder adquisitivo y la previsibilidad económica.
Durante una intervención oficial, Pérez destacó que la estabilización del mercado cambiario ha sido el ancla fundamental para este logro. Gracias a una planificación que contempla una intervención cambiaria de más de 1.350 millones de dólares para el mes de mayo, el ente emisor garantiza la fluidez y «lubricación» necesaria para el aparato productivo nacional.
«Cuando comparamos periodos iguales de enero a abril del 2025 con enero a abril del 2026, ya estamos observando una mejoría significativa en el 2026. Es decir, casi $4.000 millones en este tercio del 2026 contra $3.000 millones en el 2025, además estamos seguros que va a haber mucho más ingreso en la segunda mitad del año», agregó Pérez.
«Esto lo que nos dice es que el mercado cambiario, cada vez que se comporta así en un crecimiento de más o menos 6, 7, 8% que es lo que hemos tenido en los últimos años. Se representa estabilidad cambiaria y por ende desaceleración de la inflación. O sea que para finales del 2026 podemos esperar una cifra similar a la que tuvimos en el 2024. Dios permita que sea más, pero el número por ahora habla de una cifra similar», expresó.
Liderazgo en crecimiento regional
El máximo representante del BCV subrayó que Venezuela se posiciona como la economía con mayor crecimiento en Latinoamérica para el año 2026. Citó proyecciones de organismos internacionales que ratifican esta tendencia:
- CEPAL: Estima un crecimiento del 6,5% .
- Naciones Unidas (PNUD): Prevé un incremento del PIB de 7,4% .
- FMI: Proyecta un crecimiento del 4% para 2026 y de hasta un 6% para 2027.
«Estamos liderando el crecimiento económico de la región. Esto no es una estimación aislada, es una realidad que viene ocurriendo en los últimos años y que se consolidará con un ciclo de expansión que podría durar hasta una década», afirmó Pérez.
Resiliencia y diversificación económica
Otro dato compartido por la autoridad monetaria es el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2026. A pesar de los desafíos externos y el bloqueo naval que afectó temporalmente la comercialización petrolera en enero, la actividad no petrolera creció con la fuerza suficiente para mantener el PIB nacional en terreno positivo.
«La producción petrolera decrece y el fenómeno que ocurre aquí es que la producción no petrolera crece lo suficiente, aun cuando decrece la petrolera, para garantizar que el PIB en el primer trimestre sea positivo. Esto no quiere decir que ya no somos dependientes de la producción petrolera o que nos liberamos de ser un país petrolero, pero sí quiere decir que estamos creciendo lo suficiente más allá del petróleo para defender nuestra economía y que aún en las peores circunstancias fuimos capaces de crecer económicamente».
«Es una señal potente de que estamos creciendo más allá del petróleo para defender nuestra economía. Aun en las peores circunstancias de asedio, el sector no petrolero sacó la cara por el país», continuó explicando el funcionario, quien además reconoció la labor de la Vicepresidencia Económica en el ordenamiento fiscal y monetario iniciado en 2021.
Seguridad jurídica para la inversión
Finalmente, Pérez ratificó que Venezuela es el destino de inversión más atractivo de América Latina, respaldado por reformas legales recientes en áreas estratégicas como hidrocarburos y minería. Destacó el caso de empresas como Chevron, que han mantenido sus operaciones reconociendo el potencial del país, y adelantó que el sistema financiero nacional está siendo robustecido bajo estándares internacionales de transparencia para recibir el flujo de capitales extranjeros previsto para el segundo semestre del año.
Para finalizar, Pérez subrayó que luego que la normalización se establezca, estima habrá un periodo de estabilidad y de crecimiento, «que con muy buena planificación, como lo tuvo la presidenta Delcy desde el 2020, puede durar hasta una década. Fíjense entonces, entonces tenemos estabilidad cambiaria, desaceleración de la inflación y también diversificación de la economía venezolana, que no solamente es el petróleo», destacó.
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